Marley Coffee desembarca en Chile con café listo para tomar: la apuesta por el consumo en movimiento
La marca lanza tres variedades de café frío en formato RTD, sin sellos y sin aditivos artificiales, pensadas para el ritmo de vida actual.
El café dejó de ser exclusivamente una rutina matutina. Para millones de chilenos que trabajan en movimiento, hacen deporte, estudian o simplemente buscan una pausa energizante en cualquier momento del día, la taza caliente ya no es la única opción. Consciente de ese cambio cultural, Marley Coffee acaba de ingresar a un nuevo segmento en el mercado nacional con el lanzamiento de su línea Ready to Drink (RTD), es decir, café frío listo para consumir sin preparación previa.
La propuesta llega en tres variedades, todas en formato de 250 ml y elaboradas con café filtrado de grano:
- Caramel: una combinación de la intensidad del café con notas dulces y envolventes de caramelo.
- Vainilla Latte: un perfil más suave y equilibrado, con toques aromáticos de vainilla.
- Cappuccino: una opción clásica, cremosa y de sabor reconocible para los amantes del café tradicional.
Más allá del sabor, uno de los aspectos que distingue a esta línea es su composición: ninguna de las tres variedades contiene colorantes ni saborizantes artificiales, y las tres están libres de sellos de advertencia nutricional, un factor que hoy pesa cada vez más en las decisiones de compra de los consumidores chilenos desde la implementación de la Ley de Etiquetado.
"El consumidor de café está cambiando. Hoy quiere nuevas formas de disfrutarlo, en distintos horarios y situaciones, y el formato Ready to Drink responde precisamente a esa evolución", señaló Rodolfo Tapia, Gerente de Marketing de Marley Coffee Chile.
El segmento RTD de café viene creciendo con fuerza en mercados como Estados Unidos, Europa y varios países de Asia, donde el consumo fuera del hogar y la búsqueda de alternativas saludables han impulsado esta categoría. En Chile, el lanzamiento de Marley Coffee marca un paso concreto hacia la consolidación de ese formato, que aún tiene amplio margen de expansión en las góndolas locales.
Para el consumidor de a pie, la propuesta es concreta: café de calidad, frío, sin necesidad de máquina ni preparación, ideal para llevar en la mochila, consumir tras el ejercicio o simplemente como alternativa a las bebidas azucaradas. Una opción que responde al ritmo que hoy impone la vida cotidiana en las ciudades chilenas.