viernes, 2 de octubre de 2026
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Chile se fija una meta ambiciosa: reciclar el 40% de sus residuos en un país donde hoy apenas se valoriza el 1,5%

A 12 años del Día del Medio Ambiente, el Gobierno lanzó REgenera Chile con una meta de 40% de reciclaje nacional.

Redacción Negocios Noticias|Sostenibilidad|

Este viernes Chile conmemora el Día Nacional del Medio Ambiente, fecha que desde 2014 busca movilizar a ciudadanos e industrias hacia un desarrollo más sostenible. Este año, sin embargo, la efeméride llega cargada de urgencia: el país recicla apenas el 1,5% de sus residuos domiciliarios, según la Radiografía de Residuos Municipales 2024 elaborada por Kyklos y la Asociación Chilena de Municipalidades. En ese contexto, el Gobierno acaba de fijar una meta que parece casi inalcanzable: llegar al 40% de reciclaje a nivel nacional.

La hoja de ruta tiene nombre propio: REgenera Chile, la nueva Agenda Nacional de Economía Circular presentada el pasado 11 de septiembre por la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, durante la inauguración de la planta de compostaje municipal más grande del país, ubicada en Talca. El anuncio marcó un antes y un después en la política ambiental chilena, apostando por transformar la manera en que los residuos son gestionados desde el hogar hasta la industria.

La agenda se sostiene sobre tres pilares concretos:

  • Coordinación normativa: articular la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) con otras regulaciones vigentes, como la Ley de Bolsas Plásticas, para evitar vacíos y contradicciones legales.
  • Infraestructura circular: desplegar un Plan Nacional de Infraestructura de Residuos que alivie la creciente presión sobre los rellenos sanitarios, cuya capacidad está llegando a límites críticos en varias regiones del país.
  • Transparencia de datos: crear un Dashboard Nacional de Economía Circular con información pública y desglosada por región, para que tanto municipios como ciudadanos puedan monitorear los avances reales.

Una de las medidas más concretas apunta directamente a quienes mueven el reciclaje en las calles: los recicladores de base. El plan contempla duplicar el número de trabajadores certificados, pasando de los actuales 3.500 a 7.000, incorporando unas 800 nuevas certificaciones al año. Esto no solo formaliza una actividad históricamente precarizada, sino que también amplía la red de recolección en comunas donde hoy no llega ningún servicio organizado.

El desafío es enorme, pero la presión social también. Según la Encuesta Ipsos–PUCV 2026, la gestión de residuos lidera las preocupaciones ambientales de los chilenos con un 26%, superando temas como la contaminación del aire o el cambio climático. En la práctica, eso se traduce en basurales ilegales en zonas rurales, rellenos sanitarios colapsados y un sistema de reciclaje que todavía no logra integrarse a la rutina cotidiana de la mayoría de los hogares.

El sector privado también empieza a moverse en esta dirección. Empresas especializadas en gestión de residuos para organizaciones de diversas industrias, como Bendito Residuo, ya reportan indicadores alineados con los nuevos estándares que exige REgenera Chile, señal de que el ecosistema empresarial comienza a adaptarse a un marco regulatorio más exigente.

Con una brecha tan pronunciada entre el punto de partida y la meta propuesta, la pregunta que queda abierta es si la infraestructura, el financiamiento y la voluntad política serán suficientes para transformar los hábitos de un país que aún tira a la basura casi todo lo que consume.